El viernes por la mañana fueron a Berna (la capital de Suiza), a dar un paseo, como mínimo tenían que ir en grupos de cuatro (por si hay algún despistadillo que se pierde). Allí vieron a dos osos, que son el símbolo de Suiza y un reloj enorme y muy bonito. Y, de golpe, todos a saltar de alegría, ahora tocaba descansar en el balneario!!!
Allí probaron una fuente de donde salía el agua con sabor a la yema del huevo y donde también descansaron en unas cálidas piscinas.
En cuanto llegaron del balneario al casal, cenaron y se unieron todos en una sala espaciosa, allí empezaron las novatadas a los nuevos, qué hartones de reír se pegaron los veteranos!!! Después tocó ir a dormir, pues ya era la 1:30.
Al día siguiente todos colaboraron en limpiar el casal y recogieron sus maletas, descargándolas de nuevo al autobús. Al haber acabado cada uno con sus tareas fueron a comer rápidamente para tener tiempo de comprar queso y chocolate, tan famoso allí, más alguna camiseta o souvenir.
Después fueron a un restaurante donde cenaron y bailaron sin cesar.
¿Y ahora qué queréis, que diga que fueron a otra de sus visitas turísticas? Pues no!!!
A las doce, con lágrimas en los ojos, se dirigieron de nuevo a casa, aunque todavía no sabemos si alguno de los jóvenes de la coral, mientras estaba en esta “aventura por Suiza” se ha acordado de alguien!!!